Socorrismo y primeros auxilios

Socorrismo y primeros auxilios

Socorrismo y primeros auxilios 960 563 Corazones Protegidos

Diariamente nos exponemos a posibles accidentes que nos pueden provocar cualquier tipo de lesiones. En estos casos es fundamental que alguna de las personas que se encuentre a nuestro alrededor tenga algunas nociones básicas de socorrismo y primeros auxilios para minimizar los daños y evitar agravar las lesiones.

Los primeros auxilios son el conjunto de actuaciones y medidas que se realizan sobre una persona que ha sufrido algún accidente. Estas actuaciones se realizan en el mismo lugar del accidente mientras se espera a que acudan los servicios de emergencia.

Cuando nos encontramos frente a una persona accidentada debemos, en primer lugar, valorar la gravedad del accidente. Podemos diferenciar entre una urgencia (en la que la vida del accidentado no corre peligro), o una emergencia vital (en la que peligra la vida del accidentado).

Se considerarían urgencias las fracturas, quemaduras, heridas o hemorragias, entre otras. Serían emergencias vitales la pérdida de conciencia o la parada cardiorrespiratoria. En cualquier caso, como socorristas, debemos actuar con serenidad y dominar la situación, no intentar hacer nada que no sepamos, y realizar curas provisionales hasta la llegada de un especialista.

Al encontrarnos con un accidente es imprescindible conocer el protocolo de primeros auxilios, también conocido mediante las siglas PAS o Proteger, Avisar y Socorrer.

El primer paso es siempre proteger, asegurarse de que tanto el accidentado como el socorrista os encontráis fuera de peligro. Para ello, se deben seguir tres reglas básicas: antes de auxiliar a la víctima tendrás que autoprotegerte tú, deberás señalizar el lugar del accidente para evitar nuevos accidentes y trasladar al accidentado únicamente si hay peligro manteniéndolo en el lugar del accidente. En el caso de tener que trasladar a la víctima se mantendrán la cabeza, el cuello y el tronco lo más rectos posible.

El segundo paso es avisar. Después de asegurar el lugar del accidente es importante avisar a los servicios de emergencias. En España el número de emergencias y urgencias es el 112. Se darán datos sobre el lugar del accidente, sobre lo que ha sucedido, sobre el número de personas afectadas y sobre la gravedad de las víctimas.

Finalmente, el último paso es socorrer. Para actuar sobre el accidentado primero deberás valorar la situación en la que se encuentra la víctima: ¿responde ante los estímulos? ¿respira? Si la persona esta inconsciente, pero respira, deberás colocarla en la posición lateral de seguridad, excepto cuando sospeches que puede haber alguna lesión en la columna vertebral.

Si la persona no está consciente ni respira nos encontramos ante una emergencia vital y debemos actuar con la mayor rapidez posible para realizarle las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). En el caso de que hubiera hemorragias o heridas abiertas, se presionará la herida con gasas o telas y se mantendrá, en la medida de lo posible, la herida por encima del nivel del corazón.

En el Proyecto Corazones Protegidos disponen de un curso de Socorrismo y Primeros Auxilios para aprender a actuar ante una urgencia o una emergencia sanitaria hasta la llegada de los servicios de emergencias.

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