¿Qué es una cardiopatía congénita?

¿Qué es una cardiopatía congénita?

¿Qué es una cardiopatía congénita? 960 648 Corazones Protegidos

Una cardiopatía congénita es una enfermedad (o grupos de enfermedades) que se caracteriza por la aparición de alteraciones en la estructura del corazón. Estas alteraciones son producidas por algunos defectos en la formación del corazón durante el periodo embrionario.

Las cardiopatías congénitas en recién nacidos se dan en el 0,08% de los nacimientos de niños vivos, siendo incontables las cardiopatías congénitas diferentes que nos podemos encontrar. Es por ello por lo que es necesaria una clasificación según los tipos de cardiopatías congénitas.

Entre los tipos más frecuentes de cardiopatías congénitas encontraríamos los cortocircuitos izquierda derecha, las lesiones obstructivas y las cardiopatías congénitas cianóticas.

Los cortocircuitos izquierda derecha son aquellas cardiopatías congénitas en las que se produce un defecto en las estructuras de la circulación sistémica y pulmonar, produciéndose el paso de la sangre de la primera hacia la segunda. Dentro de este tipo de cardiopatías congénitas podemos encontrar la comunicación interauricular, la comunicación interventricular y el ductus arterioso persistente, entre otros.

Las lesiones obstructivas son aquellas que dificultan la salida de la sangre de las cavidades cardiacas. Dentro de este grupo encontraríamos la estenosis aórtica, la estenosis pulmonar y la coartación aórtica.

Finalmente, las cardiopatías congénitas cianóticas son las que impiden una adecuada oxigenación de la sangre que llega a los tejidos, produciendo una cianosis. La cianosis es la coloración azulada de los labios o lechos ungueales (la zona que se encuentra debajo de las uñas). Las cardiopatías congénitas más frecuentes, dentro del grupo de las cianóticas, son la transposición de grandes vasos, la tetralogía de Fallot y la anomalía de Ebstein.

La sintomatología asociada a las cardiopatías congénitas es muy diversa. Podemos encontrar desde las cardiopatías congénitas que no presentan síntomas, hasta aquellas que presentan síntomas graves precisando de corrección quirúrgica en las primeras semanas de vida del recién nacido. Si no presentan síntomas, las cardiopatías congénitas pueden pasar desapercibidas hasta la edad adulta.

Algunos de los síntomas que nos permiten detectar una cardiopatía congénita son los síntomas sugestivos como la insuficiencia cardiaca o la cianosis, o algunas alteraciones detectables en una exploración física como los soplos o las arritmias. No obstante, también hay que tener presente que no todos los soplos cardiacos son producidos por cardiopatías congénitas.

Para diagnosticar una cardiopatía congénita se puede realizar un electrocardiograma, una radiografía de tórax o una ecocardiografía, siendo esta última la prueba fundamental que permite diagnosticar y evaluar la gravedad de la cardiopatía. Además, en algunos casos es necesario también realizar un cateterismo cardiaco.

El tratamiento de la cardiopatía congénita suele ser una corrección mediante una única intervención quirúrgica, aunque en cardiopatías congénitas complejas puede ser necesaria la realización de más de una operación.

Actualmente, la cardiopatía congénita infantil tiene una mayor esperanza de vida que hace unos años debido a los avances en el diagnóstico y en el tratamiento. Más del 80% de los niños diagnosticados con cardiopatía congénita sobreviven hasta la edad adulta.