¿Cómo se puede cuidar el sistema circulatorio?

¿Cómo se puede cuidar el sistema circulatorio?

¿Cómo se puede cuidar el sistema circulatorio? 960 480 Corazones Protegidos

El sistema circulatorio, o aparato circulatorio, es un sistema que utiliza nuestro cuerpo para transportar oxígeno, nutrientes, hormonas y productos de deshecho, entre otras sustancias. Este aparato no es exclusivo en seres humanos, sino que se encuentra en todos los animales vertebrados y la mayoría de los invertebrados, aunque no para todos es igual.

En los seres humanos, el corazón es el órgano que se encarga de distribuir la sangre por todo el cuerpo a través de las arterias, venas y capilares. El corazón mantiene la sangre en continuo movimiento, algo fundamental teniendo en cuenta que es la sangre la que transporta el oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo.

Es importante cuidar que la sangre circule de manera fluida, ya que de no hacerlo podría provocar graves daños en nuestro cuerpo. Esa circulación puede verse afectada por algunos hábitos dañinos de nuestra vida diaria. Tenemos que empezar a controlar qué comemos y lo que hacemos.

A continuación, os mostramos algunos cuidados del sistema circulatorio que deberíais tener en cuenta.

  1. Llevar una alimentación sana. Seguir una alimentación saludable nos puede ayudar a mantener la salud y el bienestar de nuestro sistema circulatorio. Además, comer de forma saludable nos puede prevenir de enfermedades como la diabetes, la arteriosclerosis o la obesidad. Del mismo modo, una mala alimentación puede hacer que nuestro organismo se vuelva más vulnerable. Pero ¿qué se considera una alimentación saludable?

Una alimentación sana y equilibrada es la que contiene los nutrientes esenciales para que nuestro organismo funcione correctamente, y aquella que nos aporte la energía suficiente que necesitamos durante el día.

 

Según expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cuerpo humano necesita una cantidad diaria de nutrientes que se dividirían en los siguientes porcentajes: de un 55 a un 60% del aporte energético diario debería provenir de los hidratos de carbono, entre un 10 y un 15% provenir de las proteínas, y el restante 30% de las grasas, siendo recomendable que el porcentaje de grasas saturadas no llegue al 10%.

 

  1. Ejercitar el cuerpo a diario. Uno de los hábitos saludables para el sistema circulatorio es la actividad física, es decir, mantener nuestro cuerpo en constante movimiento. Los ejercicios aeróbicos son los más recomendados para favorecer a nuestro sistema circulatorio.

Son muchas las actividades que podemos realizar para ejercitarnos: ir en bicicleta, caminar, nadar, correr, bailar, practicar yoga, tai chi, etc. Lo importante es mantenernos activos y realizarlos durante más de media hora al día y por lo menos tres veces por semana.

 

  1. Descansar con las piernas elevadas. Dormir con los pies ligeramente elevados, colocando un cojín o almohada debajo de estos, ayuda a un correcto retorno de la circulación de la sangre.

 

Estos son solo algunos sencillos consejos para mantener el sistema circulatorio sano. No obstante, es importante visitar a un especialista por lo menos una vez al año. Si habitualmente sentimos las piernas cansadas puede ser señal de una mala circulación de la sangre, por lo que habrá que tratar el problema antes de que conlleve a consecuencias más graves.